El sueño de muchos papás es que sus niños practiquen deporte, que se diviertan haciéndolo y que quizá, con algo de suerte, se conviertan en estrellas del fútbol o del béisbol.

En realidad no importa qué deporte elijan, y tampoco hace falta que formen parte de la plantilla de un gran equipo, ni que vayan a unos Olímpicos. Lo único que los papás quieren es gritar el nombre de su hijo cuando entre al terreno de juego y aplaudirle por cada cosa que haga –participar es lo que cuenta, dicen.

Y aunque hay niños con enorme talento para el deporte, hay otros que realmente no pueden presumir de gran agilidad o que incluso muestran muy poco interés por el juego. Los 13 nenes que verás aquí reflejan bien los rostros de cada situación.

Hay niños que nacieron con sangre de campeón:

Y hay otros a quienes les cuesta un poquito más de trabajo aprender lo básico:

Hay chicos con buena suerte:

Y otros que tienen “mala pata”:

Algunos niños hacen grandes proezas:

Y otros muestran pronto el “colmillo”:

Hay competidores súper entregados:

Y hay algunos más despistados:

Algunos son fans desde la cuna:

A otros les llama más la fiesta del deporte:

Hay niños que logran cumplir el sueño de papi:

Y hay quienes emocionan a una nación entera:

Algunos pintan para estrellas del bate:

Y algunos más lucharán para no quedarse en la banca:

Hay nenes que prácticamente hacen magia:

Y hay otros que tienen algunos problemitas:

Algunos tienen talento innato:

Y otros lo traen de herencia:

Algunos son temerarios:

Y otros muy disciplinados:

Hay nenes que prestan atención al entrenador:

Hay otros que sólo salen del vestidor y lo hacen:

Cualquiera que sea el caso, los nenes que son fans o que practican el deporte nos hacen sonreír:

YEAH!

Fuente: Huffington Post Voces