Huawei, la empresa china, ¿innovando en sus celulares? Sí. Los chinos, o por lo menos Huawei, están alejados —y mucho— de simplemente copiar a las empresas “grandes” y están desarrollando sus propias tecnologías.

 

Parece difícil de creer, pero lo están logrando. Y la fórmula no es sencilla, mucho menos barata. La empresa tiene actualmente 180 mil empleados —se dice que en todo vuelo mayor a cinco horas siempre viaja alguien que trabaja en Huawei—, de los cuales 80 mil están enfocados única y exclusivamente a investigación y desarrollo. Casi el 50% de su plantilla.

 

Y los resultados se han visto no sólo en los teléfonos de gama alta de la marca. La innovación, de alguna manera, ha permeado también a sus celulares de gama media.

 

Recientemente, tuve oportunidad de conocer las instalaciones de Huawei en Shenzhen, China. Fue diferente, muy diferente a lo que esperaba, pues cuando uno escucha la frase “fábrica de celulares” en china, lo primero que viene a la mente es cientos de personas trabajando en espacios reducidos, condiciones adversas y con horarios maratónicos. Fue una agradable sorpresa ver que no es así.

 

De esa experiencia, que incluyó pláticas con altos ejecutivos de la marca que están directamente involucrados en el desarrollo de los productos, les cuento tres formas en las que Huawei está innovando a su manera y, lo más importante, sin seguir a otros.

 

 

1.- Haciendo equipo

Está claro, una de las características que más gustan, más usamos y más queremos presumir es la cámara de nuestros teléfonos.

 

Huawei sabe que la competencia es dura, durísima. Por eso, en lugar de seguir a otras compañías o asociarse con alguna de las que proveen sensores a otros fabricantes de celulares, como Sony, buscó hacer las cosas de forma diferente.

 

La respuesta pudo ser lógica; el proceso, complejo. Huawei buscó a una de las marcas de fotografía con más prestigio en el mundo: Leica. Tras un periodo de negociación —que no debe haber sido rápido ni sencillo—, las marcas se unieron con el objetivo de crear la mejor cámara disponible en un celular.

 

El resultado se reflejó en el P9, el primer smartphone Huawei de gama alta con cámara dual desarrollada en conjunto con Leica. Y no, Huawei no fue la primera marca en hacer uso de una cámara doble, ésa fue —si la memoria no me falla— HTC con el One (M8). Sin embargo, son conceptos diferentes y vale la pena mencionar que HTC no dio seguimiento a ese desarrollo.

 

Además, la propuesta de Huawei no se enfocó únicamente en tener mejor profundidad de campo, sino en ofrecer una experiencia diferenciada con una de las cámaras dedicadas a tomar fotografías en blanco y negro de forma nativa. El P9 fue presentado en abril de 2016; unas semanas antes, LG anunció el G5, también con cámara dual, pero con funciones diferentes.

 

Desde entonces, el furor por las cámara duales no ha parado y una de las marcas que más recientemente la han implementado es Samsung, en su Galaxy Note 8, y Motorola, en su Moto Z2 Force, Moto G5S Plus y Moto X4.

 

Otra alianza de este tipo se ve reflejada en las tablets que fabrica la marca. En este caso se asoció con la estadounidense harman/kardon con el objetivo de mejorar sustancialmente el audio y, en consecuencia, la experiencia multimedia y de entretenimiento en este tipo de gadgets. O el equipo dedicado que tienen en California para trabajar muy de cerca con Google, empresa con quien trabaja muy de la mano para sacar el mayor provecho de Android.

 

 

Y en la parte de diseño, la marca china se asoció ni más ni menos que con el armador alemán de autos deportivos Porsche para que ésta meta mano en el diseño de su serie Mate. De esa alianza nacieron los Mate 9 y el Mate 10 Porsche Design, que no sólo tienen un diseño mucho más exclusivo, también mejoras como más capacidad de almacenamiento (256GB en el Mate 10 Porsche Design).

 

 

2.- Corazón propio

¿Hisilicon qué? Hisilicon Kirin 970, así se llama su más reciente procesador. Pero lo importante no es el nombre, sino que Huawei es una de las tres marcas que desarrolla sus propios chipsets (las otras dos que lo hacen son Apple con sus chips A y Samsung con sus procesadores Exynos).

 

Esto permite, de alguna manera, que haya una mejor integración de los elementos del teléfono, como la cámara y algunas funciones, con el propio procesador. El caso del chipset Kirin 970, el de más reciente desarrollo y que fue presentado apenas el 2 de septiembre pasado en la feria IFA de Berlín, fue que yo escuché por primera vez la frase procesador neural. Se trata de una parte del chip que puede proveer inteligencia artificial “in device” a los celulares que lo incluyan (los primeros son los recién presentados Mate 10, Mate 10 Pro y Mate 10 Porsche Design).

 

Diez días después de ese lanzamiento, volví a escuchar esa frase, pero no en Alemania, sino en Cupertino, en la presentación de los nuevos iPhone 8, iPhone 8 Plus y iPhone X. Está claro que Huawei ya está a la par de “los grandes”, ¿no?

 

Gracias a este procesador neural, y a la inclusión de machine learning que conocimos este año en el Mate 9 y los P10 y P10 Plus, Huawei promete mucho, como que la experiencia del teléfono permanezca impecable o “igual a cuando lo sacaste de la caja” hasta 18 meses después de que lo empezaste a usar. Vaya promesa.

 

Con la inteligencia artificial del Kirin 970 es posible, por el momento, que el teléfono reconozca más de 100 millones de fotografías (2 mil por minuto en pruebas de laboratorio). Además, combina lo aprendido dentro del smartphone con data de la nube para mejorar constantemente la experiencia de los usuarios.

 

Además, gracias al procesador neural, la cámara de la familia Mate 10 podrá, por ejemplo, entender qué tipo de fotografía quieres tomar. ¿Es un paisaje? ¿Es un retrato? ¿Es un animal? El celular lo detecta y elige de manera automática e inteligente un modo de la cámara para que puedas hacer la mejor captura en ese momento.

 

Es importante destacar que Huawei dedica cerca de 200 millones de dólares cada año para mejorar la calidad de sus productos y desarrollar nuevos estándares de calidad de manufactura.

 

 

3.- No se deja llevar, pero tampoco se queda atrás

Ésta puede ser una filosofía parecida a la de Apple, pero no necesariamente igual. Uno de los principales diferenciadores de los celulares de gama alta Huawei es su experiencia con la batería. En el caso del Mate 9 y, ahora, del Mate 10, los teléfonos cuentan con baterías de 4000mAh; son grandes y potentes, y ofrecen una excelente autonomía —más de dos días si eres usuario moderado.

 

Una gran batería no sería lo óptimo si no se tiene la tecnología de carga adecuada. En ese sentido, Huawei no se ha quedado atrás y desarrolló su propio sistema de carga rápida, primero con FastCharge y ahora con SuperCharge. Esta tecnología puede cargar la batería de 4000mAh del Mate 10 de 1 a 20% en sólo 10 minutos y de 1 a 58% en media hora.

 

Si hacemos la comparación con el iPhone 8 Plus, que ahora tiene carga rápida, la promesa de Apple es que el teléfono cargue de 0 a 50% en 30 minutos. Es parecido, sí, pero en el caso del iPhone 8 Plus estamos hablando de una pila de 2691mAh. Además, para usar dicha función, será necesario comprar un adaptador.

 

Sobre la carga inalámbrica, la postura de Huawei es clara: “Sabemos que no existe la necesidad de esta característica actualmente. Para nosotros es fácil utilizar esta tecnología, pero encarece el teléfono y no es mejor que la carga alámbrica como SuperCharge. El problema no es la tecnología, sino incluir características que no son ni más prácticas ni superiores a las que ya se encuentran disponibles”, aseguró Jim Xu, vicepresidente de Marketing y Servicio de Ventas en el grupo de consumo de Huawei.

 

Huawei lo tiene claro: su objetivo no es innovar con funciones o hardware que sea lejano o poco entendible para los usuarios. Su meta es generar innovación tangible que nos beneficie como usuarios y mejore la experiencia de tener uno de sus smartphones.

Fuente y nota completa: Paréntesis.com