Hay dos cosas ciertas sobre Black Mirror, la serie de ciencia ficción de Netflix. La primera, que es en extremo popular; y la segunda, que lo es gracias a su capacidad de perturbarnos.

 

La serie creada por Charlie Brooker cumple con lo que debe ser la ciencia ficción, un vistazo crítico a las posibles consecuencias de nuestro desarrollo científico y tecnológico. Pero buena parte del éxito de Black Mirror radica en que el futuro que nos ha presentado en tres temporadas, resulta muy familiar. Quizá demasiado.

 

Tan familiar, pensamos, que podría estar sucediendo ya mismo. En preparación a la cuarta temporada de la serie, te presentamos ocho razones por las que el futuro ya nos alcanzó y estamos viviendo en Black Mirror. Si no has visto ninguna de sus temporadas, deja de leer.

 

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1. Vuelvo enseguida (Temporada 02, Episodio 01)

 

¿De qué se trata?

El que sin duda es uno de los episodios más escalofriantes de la serie, nos presenta la desesperación de una mujer (Hayley Atwell) por superar la repentina muerte de su esposo (Domhnall Gleeson). Al principio, utiliza lo que es en esencia un chatbot que imita la personalidad de su marido, de manera muy fidedigna, a partir de su historial de mensajes en Internet.

 

Sin embargo, la mujer añora tener de vuelta a su esposo de verdad, así que contrata los servicios de una empresa ficticia que fabrica androides a imagen y semejanza de los difuntos, equipados con la inteligencia artificial que emula sus personalidades.

 

¿Esto ya sucede?

Existen chatbots capaces de imitar de forma rudimentaria la manera en que los vivos interactuamos en redes sociales. Y en otro nivel está Replika, inteligencia artificial desarrollada por la startup Luka, fundada por Eugenia Kuyda.

 

 

La historia es que Roman Mazurenko, mejor amigo de Kuyda, falleció en un accidente automovilístico. Ella, a partir de todos sus mensajes de texto, logró que Luka replicara la personalidad de Mazurenko en una red neuronal capaz de imitar sus patrones del “habla”. Puedes leer la historia completa aquí.

 

Queda un largo trecho para construir androides que se hagan pasar por un ser humano de manera convincente, pero sin duda la brecha es un poco más corta para emular las mentes de las personas.

 

2. Caída en picada (T03, E01)

 

¿De qué se trata?

Una mujer insegura (Bryce Dallas Howard) está obsesionada con impresionar a todos en la inminente boda de una amiga. ¿Por qué? Porque en esta sociedad ficticia, las personas son jerarquizadas según su reputación, y las calificaciones son otorgadas por otros miembros de la sociedad. Si eres amable, recibes más puntos; si le desagradas a alguien, los pierdes.

 

El acceso a bienes y servicios podría ser limitado, así que la prioridad de todo el mundo es dar una buena impresión. Es casi como ir por la vida actuando como un perfil de Facebook.

 

¿Esto ya sucede?

Ya existe una aplicación, llamada Peeple, cuya finalidad es calificar a las personas por su aptitud para la vida profesional, personal y romántica. Aún no llegamos al punto en que la puntuación en la app evite que un usuario pueda conseguir un crédito hipotecario, pero los chinos ya están trabajando para remediar eso.

 

En dicho país, el gobierno ya puede monitorear las actividades de los ciudadanos para determinar la disponibilidad de bienes y servicios, según su calificación. ¿Te pasaste un semáforo en rojo? Quizá no puedas llevar a tus hijos a la mejor escuela. ¿Criticaste al gobierno en redes sociales? Ni pienses en rentar casa en un buen barrio.

 

China aún está haciendo pruebas con este monitoreo, pero podría implementarlo a nivel nacional para 2020.

 

3. El momento Waldo (T02, E03)

 

¿De qué se trata?

Un comediante fracasado (Daniel Rigby) interpreta a Waldo, una caricatura digital generada por captura de movimiento, para un programa de sátira política. El personaje se vuelve popular por sus críticas ácidas, tanto que el productor del programa decide presentarlo como candidato en las elecciones parlamentarias para atraer público. Sin embargo, la broma alcanza proporciones insospechadas.

 

¿Esto ya sucede?

En meses recientes, se dio el paralelo más obvio entre este episodio de la serie y nuestra realidad, cuando Apple presentó la versión más nueva de su smartphone, el iPhone X, el 12 de septiembre. La compañía dio una demostración de los animojis y, como resaltó la propia cuenta de Black Mirror en Twitter, los emojis animados funcionan casi del mismo modo que Waldo:

 

 

Sin embargo, el episodio de 2013 también pasó a la historia por su comentario político y aparente “predicción” de ciertas elecciones llevadas a cabo en 2016. Waldo es, al fin y al cabo, una personalidad de televisión que rompe con el discurso típico de la clase política, que se expresa espontáneamente y sin tapujos, para llegar al poder al provocar a una sociedad harta de lo establecido. De manera escalofriante, El momento Waldo parece reflejar el ascenso de Donald Trump.

 

 

4. Quince millones de méritos (T01, E02)

 

¿De qué se trata?

En una versión del futuro, las personas viven en espacios cerrados y automatizados, en los que deben ejercitarse todos los días con bicicletas estáticas. Con ello, brindan energía a los edificios y reciben a cambio méritos, con los que pueden comprar comida, accesorios para sus avatares digitales y desactivar la publicidad periódica que invade todas las pantallas que son, a la vez, todas las paredes.

 

La historia sigue a dos ciudadanos de esta distopía, Bingham (Daniel Kaluuya) y Abi (Jessica Brown Findlay), quien aspira a ganar suficientes méritos para entrar al reality show de talentos Hot Shot y mejorar sus condiciones de vida.

 

¿Esto ya sucede?

Sin duda, nuestros edificios no están formados por pantallas que revientan de publicidad, pero la idea es, en principio, la misma que rige a las apps y juegos freemium: pagar para omitir los anuncios y acceder a más beneficios.

 

Y seguro llevar vidas tan vacías como para invertir tiempo y dinero en nuestros avatares digitales sonaría descabellado, de no ser porque Facebook ya trabaja en su plataforma de realidad virtual con Oculus, en la que la socialización sucedería, adivinaste, mediante avatares virtuales. ¿Para qué salir por café con amigos si podremos hablar con modelos digitales de nosotros mismos… en Marte?

 

 

Sobra decirlo, el aspecto más realista de este episodio es la existencia de reality shows y el deseo de las multitudes por participar en ellos para encontrar fama, dinero o un mejor modo de vida. No por nada proliferan programas de televisión como The Voice, America’s Got Talent o The X Factor.

 

Lo único que suena positivo del futuro en Quince millones de méritos es la posibilidad de recibir dinero por hacer ejercicio. Aunque no otorgan efectivo en realidad, apps como Biko brindan beneficios y descuentos por usar la bicicleta. Pact y otras invitan a llevar una vida saludable y recibir dinero por ello, mismo que pagan quienes no cumplan con su régimen.

 

5. Odio nacional (T03, E06)

 

¿De qué se trata?

¿Qué pasaría si las abejas, tan cruciales para nuestros ecosistemas, se extinguieran un día? La tecnología llegaría al rescate para suplirlas con drones polinizadores en miniatura, que también servirían al gobierno para monitorear a la población con sus diminutas cámaras.

 

En Odio nacional, la detective Karin Parke (Kelly Macdonald) y su nueva compañera, Blue Coulson (Faye Marsay), investigan las misteriosas muertes de personas que antes recibieron amenazas y mensajes de odio en redes sociales, mediante el hashtag #DeathTo (#MuerteA).

 

Pronto, descubren que las abejas robóticas de todo Reino Unido han sido hackeadas para atacar a estas personas, y que se planea un ataque a mucho mayor escala.

 

¿Esto ya sucede?

Odio nacional es un comentario sobre lo fácil que es lapidar a una persona en redes sociales de forma colectiva y anónima. El episodio lo lleva a un sentido literal, pero lo escalofriante es que un atentado así podría ser viable, dada la tecnología necesaria.

 

Por ejemplo, si bien todavía no tienen el tamaño de pequeñas abejas, los drones cada vez se miniaturizan más. La compañía Prox Dynamics ya ha creado unos del tamaño de colibríes para uso militar (llamados, paradójicamente, Black hornet o Avispón negro).

 

Además, ya existen desarrollos para robots autónomos en miniatura, lo que les permite emular un comportamiento de colmena, como sería el caso de las abejas. Aunque todavía falta mucho para que la tecnología tenga el tamaño y costo necesarios para el gran mercado, las bases ya existen.

 

 

6. Cállate y baila (T03, E03)

 

¿De qué se trata?

Se trata del episodio que, quizá, puso más paranoico al mundo, dado lo que ocurre en él. En Cállate y baila, un adolescente (Alex Lawther) es chantajeado por unos hackers que le espían por medio de la cámara en su propia computadora. Para evitar que su privacidad sea expuesta, él tiene dos opciones: hacer todo lo que los hackers le pidan o sufrir las consecuencias.

 

¿Esto ya sucede?

Cállate y baila parece un anuncio de servicio a la comunidad sobre seguridad cibernética, y no es para menos: es completamente posible que un hacker robe información sensible de una computadora a distancia, y que incluso grabe y transmita desde la cámara en una PC ajena.

 

¿Qué hacer? Lo que recomienda ni más ni menos que el mismo Edward Snowden, si eso te da más tranquilidad: cubrir la cámara y el micrófono de tu computadora con cinta adhesiva. Al menos Mark Zuckerberg también lo hace.

 

 

Sólo recuerda que ya hay micrófonos en todos lados: en tu celular o en asistentes del hogar como Alexa o Google Home, por mencionar algunos.

 

7. Toda tu historia (T01, E03), Blanca Navidad (T02, E04) y El hombre contra el fuego (T03, E05)

 

 

¿De qué se tratan?

Estos tres episodios van juntos por una razón: de uno u otro modo, todos involucran implantes visuales y neuronales con realidad aumentada.

 

En Toda tu historia, los humanos reciben un implante al nacer, llamado “grano”, que les permite grabar todas sus experiencias y verlas de nuevo, cuando quieran, en pantallas o dentro de sus propios ojos.

 

En el especial navideño de tres partes, Blanca Navidad, también existen implantes visuales de realidad aumentada llamados Z-Eye, que no pueden ser removidos. Entre otras cosas, permiten transmitir lo que vemos por Internet y hacer un “bloqueo” de las personas con las que ya no quisiéramos interactuar: enmascaran por completo sus siluetas y silencian todo lo que digan.

 

Por último, en El hombre contra el fuego, una guerra en el futuro ha llenado la Tierra con “mutantes” y organizaciones militares trabajan para eliminarlos. Los soldados tienen un implante llamado MASS, que potencia la vista, el oído y el olfato. Cuando el implante de uno de los soldados (Malachi Kirby) comienza a fallar, éste descubre que la verdadera función de MASS es hacer ver como monstruos a seres humanos normales, considerados genéticamente inferiores, para llevar a cabo una eugenesia global.

 

¿Esto ya sucede?

Toda tu historia es una exageración de algo que ya hacemos a través de las redes sociales: registrar todo lo que vivimos para poder recordarlo más adelante, lo que a veces se convierte en el vicio tóxico de stalkear, o peor, invadir la privacidad de alguien. Del mismo modo, el bloqueo visto en Blanca Navidad traduce a la realidad el acto de eliminar toda la presencia de una persona en nuestras redes sociales.

 

El hombre contra el fuego, sin embargo, es el episodio que reflexiona sobre las consecuencias más peligrosas de la realidad aumentada, como si un filtro de Snapchat muy avanzado fuera puesto al servicio de fines funestos, impulsados por la discriminación y la xenofobia.

 

 

La tecnología para lograr estas cosas, no obstante, es limitada el día de hoy. Por ejemplo, Samsung ya ha patentado lentes de contacto que permitirían proyectar imágenes justo delante de nuestros ojos, pero miniaturizar los componentes necesarios para replicar lo imaginado por Black Mirror es algo todavía distante. Un investigador del MIT, Kohitij Kar, pronostica que cuando dispositivos similares sean viables, serán utilizados primero en el plano militar, y posiblemente controlados mediante otro dispositivo.

 

8. San Junípero (T03, E04)

 

¿De qué se trata?

El episodio más popular de toda la serie es, a la vez, uno de los más alegres y aterradores. Éste sigue el romance entre dos chicas, Yorkie (Mackenzie Davis) y Kelly (Gugu Mbatha-Raw).

 

Pronto descubrimos que Yorkie y Kelly son en realidad ancianas, una parapléjica y la otra con cáncer terminal, que desde el mundo real conectan sus conciencias a San Junípero, que es un entorno virtual habitado por las mentes de otros ancianos y personas fallecidas.

 

¿Esto ya sucede?

De entre todos los episodios de Black Mirror, quizá éste presente el avance tecnológico que se ve más lejano en el futuro. Aunque existen iniciativas para empezar a comprender el cerebro y la conciencia, como The Brain Initiative, The Blue Brain Project, y Human Brain Project, este órgano sigue siendo un completo misterio. De acuerdo con Mikhail A. Lebedev, investigador del centro de neurobiología de la Universidad de Duke, nos falta mucho por conocer, y habría que comenzar por construir una réplica funcional del cerebro humano. Según él, si bien nos va, lograremos replicar la mente de un organismo menor, como una babosa, en los siguientes 10 años.

 

Así que es probable que no vivamos lo suficiente para poder transferir nuestras conciencias a una computadora antes de morir. Pero al menos nos quedará el recuerdo de que la serie Friends predijo este episodio de Black Mirror mucho antes de que se estrenara.

 

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Fuente y nota completa: Paréntesis.com