En temas de seguridad vial y en sustentabilidad, la conducción autónoma jugará un papel importante en los próximos años. Por tal motivo, Tesla cambia su esquema de producción y la mejora con lo más avanzado en hardware de conducción autónoma.

 

 

A partir de este momento, los vehículos que se fabriquen en la planta de Tesla, incluyendo el Model 3, tendrán todo el hardware necesario para una conducción autónoma segura.

 

Tesla Model S, Model X y Model 3 ahora integrarán ocho cámaras que proporcionan al vehículo una visión de 360 grados con un rango superior de 250 metros. Además, se añaden 12 sensores ultrasónicos para complementar la visión; estos sensores permite la detección de objetos sólidos y suaves –casi el doble de visión que la generación anterior.

 

 

Las mejores no terminan ahí, Tesla introduce un radar frontal que procesa mejor la información, con ello, el vehículo podrá ver a través de la lluvia, niebla, polvo o incluso, el vehículo de adelante.

 

Ahora, la computadora central del vehículo es 40 veces más poderosa que la generación actual. Con lo que la información y cambios de caminos se registrará con mejor precisión.

 

Todas estas mejoras ya están disponibles para Model X y Model S, así que los nuevos dueños de un vehículo eléctrico de Tesla podrán, en los próximos meses, realizar una conducción autónoma más segura.

 

 

Claro está que Tesla deberá primero calibrar la información antes de liberar el potencial de sus vehículos. La compañía espera que para el próximo año se tengan las primeras demostraciones de estos avances. 

 

Fuente y nota completa: Paréntesis.com