Reuters| El Universal

17:57Pekín | Miércoles 30 de abril de 2014

El presidente Xi Jinping prometió tomar ‘medidas decisivas’ contra terroristas tras los hechos de violencia provocados mediante bomba y arma blanca en una estación de trenes en una región en el oeste de China

 

Tres personas murieron y 79 resultaron heridas el miércoles en un ataque con bomba y arma blanca en una estación de trenes en una región en el oeste de China, que ocurrió mientras el presidente Xi Jinping concluía una visita a la zona, informaron medios estatales.

Xi prometió “medidas resueltas” contra los “terroristas”  detrás del ataque en Xinjiang, una región que durante años ha sido asediada por hechos de violencia que el Gobierno atribuye a milicianos islamistas y a separatistas que buscan un Estado independiente llamado Turkestán del Este.

Citando a la policía, la agencia de noticias Xinhua dijo que “multitudes armadas con cuchillos cortaron a la gente” en una salida de la Estación Sur del Ferrocarril de Urumqi, capital de la región de Xinjiang, y detonaron explosivos.

Fotos publicadas en Weibo -una red social china similar a Twitter- mostraban maletas ensangrentadas y escombros en el suelo frente a la estación. Muchos de los mensajes que mostraban estas fotos fueron rápidamente borrados por censores, como suele suceder en China.

Xinhua informó que la estación reabrió sus puertas a las 21:00 hora local (13:00 GMT), unas dos horas después del ataque, bajo una fuerte presencia policial. Cuatro personas resultaron gravemente heridas, pero su condición era estable.

No estaba claro si el presidente Xi aún se encontraba en Xinjiang al momento del ataque, al cierre de su visita de cuatro días a la región durante la que hizo hincapié en una estricta vigilancia policial para combatir al “terrorismo” .

“La lucha contra la violencia y el terrorismo no permitirá ni siquiera un momento de descuido y deben tomarse medidas decisivas para eliminar de manera determinada el impulso desenfrenado de los terroristas” , dijo Xi, según un reporte de Xinhua.

Xi dijo que la batalla contra los separatistas sería “de largo plazo, complicada y crítica”.

Exiliados y muchos grupos de derechos humanos consideran que la causa real de la turbulencia social en la región radica en las políticas duras de China, entre ellas las limitaciones a la práctica del islam y a la cultura y lenguaje del pueblo musulmán uigur, que considera que Xinjiang es su hogar.

Dilxat Raxit, portavoz del grupo de exiliados Congreso Mundial Uigur con sede en Alemania, dijo que temía que el incidente pueda llevar a una nueva ronda de represión contra los uigures de Xinjiang.

“Es extremadamente preocupante. Sin importar qué ocurra, China reprime a los uigures antes que cualquier otra cosa, lo que lleva a que muchos uigures inocentes sean encerrados” , dijo Raxit por teléfono.

“Nosotros podemos ver a partir de esto que Xinjiang atraviesa un período de caos, y tales incidentes podrían ocurrir nuevamente en cualquier momento. Esto es una tendencia y está directamente relacionada con las políticas de Pekín”, agregó.

Los disturbios en Xinjiang han provocado la muerte de más de 100 personas en el último año, lo que ha motivado una postura más dudas contra los uigures, muchos de los cuales resienten los controles del Gobierno contra su cultura y religión.

ahd 

Fuente y nota completa: El Universal - Minuto x minuto

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