¿Te acuerdas del famoso vestido que todos veían de diferente color? Pues ha llegado su reemplazo, pero en esta ocasión en forma de tenis.

 

Algunos los ven grises con verde turquesa; otros, rosa con blanco. Júzgalos por ti mismo:

 

 

En su momento, cuando la fiebre del vestido estaba en su máxima expresión, Jordi Monés, médico oftalmólogo y retinólogo, explicó: “Los colores en realidad no existen, son percepciones”. Es decir, la percepción que tenemos de un color depende de cómo lo detecte nuestra retina y de lo que el cerebro haya aprendido a lo largo de la vida.

 

El experto agregó que las personas tenemos tres tipos de fotorreceptores, que se concentran en la retina, la cual puede ser alterada por factores como la edad o el daltonismo, y que cambian la forma de percibir las imágenes. En otras palabras, es imposible que dos personas vean lo mismo de la misma forma.

 

 

Por último, debes saber que la percepción que lleguemos a tener de los tenis, también depende de la iluminación que perciba nuestro ojo; puede cambiar si acabas de estar en un entorno oscuro o después de estar un rato en el sol. 

 

La mayoría encuentra en los tenis un color verde turquesa y gris; si formas parte de ese grupo, puedes intentar subirle el brillo al dispositivo con el que estés viendo la imagen y decirnos qué pasa.

Fuente y nota completa: Paréntesis.com