DJI aterriza en Latinoamérica con Spark, un dron semiautónomo compacto y ligero que bien podría parecer fabricado por Apple dada la facilidad con la que se usa. “Cualquiera puede volarlo, es tan sencillo que se maniobra sin control remoto o smartphone”, dijo Cinzia Palumbo, sénior Brand Manager Global de DJI durante una presentación realizada esta mañana en la Ciudad de México.

 

Spark es el dron más asequible de DJI y está dirigido al consumo recreativo. Integra una cámara de 12 megapixeles con sensor CMOS de 1/2.3 capaz de grabar video Full HD. “La cámara es tan buena como la de los mejores teléfonos”, dijo Palumbo mientras exhibía el modo de vuelo Gesture, que permite controlar al dron y programar una selfie utilizando movimientos de manos.

 

Además de la facilidad con la que se maniobra, Palumbo hizo énfasis en la tecnología de vuelo que integra Spark. Su vuelo es semiautónomo y puede programarse para seguir un objetivo con el modo ActiveTrack, manteniéndolo en el centro del encuadre y evadiendo obstáculos sin que intervenga un piloto. También puede usarse en modo deportivo para volar hasta 50 kilómetros por hora y adaptársele un visor de realidad virtual, que proporciona al piloto vista en primera persona del vuelo.

 

Por sus características, Spark apunta al mismo mercado que consume las cámaras de acción GoPro. El dron de DJI, tan ligero como una lata de refresco, busca colocarse como un objeto tan imprescindible como el smartphone al salir de vacaciones y para ello es fundamental la integración con redes sociales. Al conectarlo a un celular con la app de DJI pueden editarse videos con herramientas simplificadas y publicarse en redes sociales. “Hacemos asequibles al mundo tecnologías usualmente complejas”, sentenció Palumbo.

 

DJI Spark ya está a la venta en tiendas DJI y a través de Liverpool. Su precio es de 499 dólares o aproximadamente 13 mil pesos mexicanos. La firma adelantó que dentro de los próximos meses comercializará un paquete que incluye el dron y distintos accesorios por 699 dólares.

Fuente y nota completa: Paréntesis.com